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<h1><em>Leptospirosis canina: una enfermedad en alza</em></h1> <p> </p>

Leptospirosis canina: una enfermedad en alza

 

La salud física de los perros es y debe ser algo muy importante para sus adoptantes. Los perros necesitan cuidados diarios, pero su salud debe ser una de esas prioridades.

Recordemos que los perros o las mascotas en general, pueden sufrir de diferentes enfermedades, igual a los humanos. Incluso, pueden tener las mismas patologías que las personas.

La Leptospirosis es una de las que más no tiene que ir preocupando.

¿Qué es la leptospirosis?

Se trata de una enfermedad infecciosa ocasionada por una bacteria llamada Leptospira.

Esta bacteria afecta a los perros, sin embargo, no es una sola bacteria, es un grupo.

Las que más afectan a nuestro mejor amigo es la Leptospira Canicola y la Leptospira Icterohaemorrhagiae.

No obstante, son más: son siete diferentes y se transmiten por las ratas y el agua contaminada, entre otros.

Es muy importante mencionar que este grupo de bacterias puede también afectar al humano, es decir, que los humanos también pueden contagiarse de la infección.

En pocas palabras, es una infección bacteriana zoonótica.

Además, afecta a mamíferos domésticos, mamíferos salvajes y animales de sangre fría. Es una enfermedad que puede afectar a muchas especies.

Esta enfermedad infecciosa llamada leptospirosis, es también conocida como tifus del perro y puede traer consecuencias graves, tanto que, si no se trata a tiempo, puede ocasionar la muerte del animal.

Esta bacteria puede estar en cualquier parte del mundo, pero son más frecuentes en zonas húmedas, debido a que la bacteria es muy resistente al agua. Puede sobrevivir mucho tiempo en ella.

Por otro lado, es importante resaltar que la enfermedad suele aumentar cuando las temperaturas comienzan a aumentar, es decir, que es frecuente en primavera y otoño, al ser una época de temperatura moderada.

También es más común en los perros machos, puesto a que tienen hábitos de lamido de orina y olfato. Es parte de su conducta.

Síntomas de la presencia de leptospirosis en un perro

Es muy común ver que algunos perros que han padecido de la enfermedad no tengan ningún síntoma.

Esta ausencia de síntomas suele ser mientras la enfermedad inicia, pero hay otros que no son así y manifiestan síntomas desde el primer momento.

Sin embargo, aunque el perro no presente ningún síntoma, no quiere decir que esté fuera de peligro.

Esta enfermedad tiene una tasa de muertes alta, entre 70 y 90%. Por lo tanto, es importante estar muy alerta a sus síntomas.

Algunos síntomas de la Leptospirosis canina son:

  • Presencia de fiebre.
  • Ausencia de apetito.
  • Aliento con olor a orina.
  • Vómitos (a veces con sangre).
  • Diarrea (a veces con sangre).
  • Deshidratación.
  • Deterioro general del perro.
  • Lesiones inflamatorias en la mucosa bucal.
  • Dolores musculares.
  • No quieren moverse (falta de energía).
  • Manifiesta debilidad y depresión.
  • Tos.
  • Encías sangrantes.
  • Secreción nasal.
  • Orina oscura (abundante y frecuente).

Un dato importante que todo adoptante debe saber es que el más común o el síntoma principal que podría dar una señal de alerta es la falta de apetito.

Luego de la falta de apetito, se puede evidenciar la fiebre alta, los vómitos, entre otros.

Nota importante: Si observas en tu perro la presencia de alguno de los síntomas antes mencionados, no debes dudar ni un momento en llevarlo al veterinario.

El médico veterinario es el único especialista capaz de hacer un correcto diagnóstico a tu mascota.

Evita siempre la automedicación, podría ser fatal para su perro si efectivamente tiene la enfermedad.

 

¿Qué hacer ante la sospecha de leptospirosis en mi perro?

Ante la presencia del más mínimo síntoma es necesario llevar el perro al veterinario.

Recordemos que es una enfermedad contagiosa para los humanos y por lo tanto requiere de atención rápida para evitar el contagio y, por supuesto, mejorar los síntomas del perro rápidamente.

Su salud es muy importante y necesitará en todo momento de tu ayuda.

Con la más mínima sospecha, el adoptante debe observar cómo se comporta el perro para poder dar una referencia al médico durante su chequeo.

Esa información más los exámenes que el veterinario considere convenientes, serán la manera de ayudar al perro pronto y saber cuál será su tratamiento.

¿Cómo se contagia la leptospirosis canina?

La vía más común de trasmisión de la enfermedad es la urinaria. Una de las vías más comunes es al tener contacto con orina de otros animales que esté infectada, pero hay otras maneras de contagiarse.

Una vez que la bacteria entra en el perro, el contagio se produce. El contagio puede ser a través de diferentes vías:

  • Mordeduras.
  • Heridas.
  • Mucosa nasal.
  • Contacto con ratas.
  • Carne contaminada.
  • Agua contaminada.

Cuando la bacteria entra al cuerpo y toca el torrente sanguíneo, es ahí donde se distribuye llegando a los tejidos y órganos del perro.

Al llegar a la sangre se produce una reacción. Cuando el sistema inmune es evadido por la bacteria, esta puede fácilmente llegar al hígado y riñón.

Cuando la bacteria entra al cuerpo, tarda entre 4 y 12 días en llegar a la sangre.

Si el perro tiene la bacteria, pasan aproximadamente 8 días para que el perro despida las bacterias por su orina.

Es tan fuerte esta enfermedad en los perros que incluso puede causar la muerte en pocas horas, para ser un poco más exactos, en 48 horas.

Esto cuando afecta muy fuerte algunos órganos y no se logra detectar a tiempo.

Cuidados para evitar el contagio de la leptospirosis canina

La Leptospirosis canina es una enfermedad grave para los perros.

En ese sentido, el adoptante juega un papel importante en su prevención.

El adoptante debe estar atento a su mascota en todo momento, sobre todo, si viven en alguna zona rural o húmeda.

Algunas de las medidas más comunes para evitar el contagio son:

  • Revisar las patas del perro para detectar alguna herida.
  • Limpiar sus patas tras cada paseo.
  • Evitar que el perro beba agua durante los paseos diarios, al menos que sea su propia agua.
  • Evitar que pise charcos.
  • Tener sus vacunas al día.
  • Vacuna de la leptospirosis con sus respectivos refuerzos.
  • Mantener en el perro una correcta y adecuada higiene en general.
  • Mantener limpio el entorno del perro. Su cama, su espacio, entre otros.
  • Si el perro ama el agua y le gusta nadar, se debe evitar que sea en lugares contaminados o con alguna sospecha de que así sea.

¿Cómo se diagnostica la leptospirosis canina?

Ante cualquier duda, lo primero es acudir al médico veterinario para que puedan hacerle al perro un diagnóstico completo.

El médico debe evaluarlo físicamente para detectar dolor y también debe realizarle exámenes de orina y de sangre.

Otra opción es un cultivo de orina, ideal para detectar la presencia de bacterias, pero al ser una bacteria difícil de cultivar, muchas veces los cultivos no dan buenos resaltados, es decir, que puede dar falsos resultados.

Asimismo, se puede realizar un test serológico con el fin de detectar presencia de anticuerpos.

¿Cómo se trata la leptospirosis canina?

Cuando se detecta la leptospirosis canina, hay diferentes maneras de tratarla.

El médico veterinario, según el avance de la enfermedad, podrá emitir un tratamiento farmacológico con antibióticos e indicar una dieta adecuada para el perro.

Esta dieta debe ser baja en proteínas, pero altamente llena de nutrientes.

Cuando hay sospecha de la presencia de la bacteria y al final el doctor lo confirma, es importante saber cómo de fuerte es la infección y cuánto daño ha causado.

De esta manera, el medico podrá dar el diagnóstico y tratamiento adecuado para el perro.

Es muy importante que el tratamiento se comience lo antes posible.

Lo más normal es que el médico recete penicilina y estreptomicina por algunos días.

Son medicamentos inyectables. Lo común es que se deba suministrar dicho tratamiento entres entre 7 y 10 días.

Es necesario que el adoptante siga muy bien el tratamiento sin interrumpirlo aunque se vea un cambio positivo en el perro.

Se debe cumplir el tratamiento completo. De no seguir correctamente las indicaciones del médico, puede que el perro sea portador por un largo tiempo, entre 1 y 4 años.

Eso significa que por muchos años seguirá infectando al eliminar las bacterias por su orina y esto solo hará que la tasa de contagios siga en aumento.

En todos los adoptantes está la responsabilidad de parar el contagio.

Medidas de higiene durante el tratamiento para la leptospirosis canina

Al momento de administrar los medicamentos, el adoptante tome todas las medidas de higiene posible.

  • Usar guantes desechables en todo momento.
  • Mantener limpia la zona donde se encuentre el perro.
  • Limpiar y desinfectar muy bien todo lo que se toque durante el tratamiento.

De esta manera se puede evitar el contagio. Por lo tanto, si tu perro tiene leptospirosis canina debes tomar todas las medidas que puedas para evitar el contagio.

Tras el tratamiento, una vez que tenga éxito, también se deben continuar las medidas de protección por algún tiempo.

De esta forma, se puede confirmar que la orina del perro no tenga más bacterias y sea más seguro para todos.

Las vacunas son una gran prevención de la leptospirosis canina

Es importante que el adoptante lleve el control adecuado de las vacunas de su perro.

El perro debe tener sus vacunas al día, anuales y una de esas vacunas es contra la leptospirosis.

Cuando el perro vive en zonas de más riesgo de la enfermedad se podría hacer la vacunación cada seis meses, para mayor protección. Sin embargo, será decisión del veterinario.

Es importante que las vacunas se apliquen en sus fechas correspondientes y sin olvidar los refuerzos, de esa manera son mucho más efectivas.

Sin embargo, es importante que la dicha vacuna se administre en el momento correcto, es decir, en la edad correcta del perro, entre las 11 y 13 semanas y luego con su refuerzo a las 15 y 17 semanas.

Para decir verdaderamente que un perro está vacunado, será solo cuando se le haya administrado la segunda serie de las vacunas, antes no.

No obstante, aunque la vacuna es para protegerlo contra la enfermedad, no es del todo segura, debido a que es una vacuna que protege contra algunos agentes que la causan, no en todos. Pero la vacuna ataca los más importantes.

Por lo tanto, si el perro está vacunado, aun con sus refuerzos, y tiene contacto con otros agentes no tan comunes, podrá contagiarse de la enfermedad.

Perros y humanos con leptospirosis

Como hemos mencionado con anterioridad, esta enfermedad no es única de los perros, hay muchas que pueden ser contagiosas entre los humanos y está es una de ellas.

Esta enfermedad se puede transmitir a las personas por:

  • La orina contaminada del perro u otro animal infectado.
  • Sangre.
  • Tejidos de algún perro u otro animal que esté infectado con la bacteria.

Síntomas de la Leptospirosis en los humanos

Esta enfermedad no sólo es grave para los animales, lo es también para las personas y también puede afectar a los más pequeños, los niños.

Algunos síntomas, son:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza.
  • Tos seca.
  • Escalofríos
  • Dolor muscular.
  • Náuseas
  • Vómitos.
  • Diarrea.

Manteniendo buenas y estrictas medidas de higiene se puede prevenir el contagio de esta enfermedad.

Cualquier persona puede estar expuesta a la bacteria si tiene contacto con algún animal o agua contaminada.

Sin embargo, hay mucho más riesgo en algunas ocupaciones:

  • Granjeros.
  • Agricultores.
  • Veterinarios.
  • Trabajadores de alcantarillado, entre otros.
  • Personas con mascotas.
  • Ganado doméstico, entre otros más.

Es más común que otras especies de animales como el ganado, caballos o roedores se infecten más que los mismos perros, pero una vez que la bacteria alcanza al perro, de ahí es dónde el riesgo de contagio a personas es mucho mayor.

Cuidados del adoptante para evitar el contagio de la leptospirosis

Esta enfermedad también puede pasar a los humanos, por lo que también se necesitan algunos cuidados para su prevención.

Una de las maneras de más fácil contagio de los humanos es a través del suelo y sobre todo cuando la persona está mucho tiempo sin zapatos, es decir, descalza.

El adoptante debe:

  • Lavarse las manos continuamente.
  • Evitar contacto con fluidos corporales del perro o animales.

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